Descubre las diferencias reales entre FTTH, FTTB y GPON, las principales tecnologías de internet por fibra óptica. Analizamos su funcionamiento, ventajas y desventajas para que elijas la mejor opción de conexión según tu vivienda y necesidades.
Al contratar internet para el hogar, cada vez es más común escuchar términos como FTTH, FTTB y GPON. Los proveedores los presentan como "fibra óptica moderna", prometiendo alta velocidad y conexión estable, pero rara vez explican en qué se diferencian realmente estas tecnologías de internet. Para el usuario, estas siglas pueden parecer lo mismo, aunque en la práctica representan diferentes métodos de acceso a internet.
La elección entre FTTH, FTTB y GPON no solo afecta la velocidad máxima del plan, sino también la estabilidad de la conexión, la latencia en juegos en línea, la calidad del streaming y el comportamiento del internet en horas pico. En algunos casos, la diferencia es mínima; en otros, resulta crucial, especialmente bajo alta demanda o con muchos dispositivos conectados al mismo tiempo.
En este artículo explicaremos de forma sencilla las diferencias entre FTTH, FTTB y GPON, cómo funciona cada tecnología y cuál es la mejor opción para un piso o una casa particular.
El internet por fibra óptica es una tecnología de transmisión de datos donde la información viaja a través de un fino filamento en forma de pulsos de luz. A diferencia de los cables de cobre, la fibra óptica apenas sufre pérdidas de señal a larga distancia, resiste interferencias electromagnéticas y puede ofrecer velocidades de conexión muy altas. Por eso es la base de la mayoría de las redes modernas de acceso a internet.
Sin embargo, es importante entender que "fibra óptica" no es una única forma de conexión. Existen varias tecnologías, que varían principalmente en el punto donde termina el cable de fibra y cómo la señal llega finalmente al hogar del usuario. Aquí es donde entran las siglas FTTB, FTTH y GPON.
En un caso, la fibra llega solo hasta el edificio y de ahí se distribuye mediante cable de red tradicional. En otro, el cable óptico entra directamente al piso o la casa, sin tramos intermedios. Y en el tercero, se utiliza una red óptica pasiva donde un canal de fibra se comparte entre varios usuarios. Desde fuera parecen iguales, pero en el interior funcionan bajo principios diferentes.
Si quieres comprender a fondo la física de la transmisión de datos y el funcionamiento técnico de esta tecnología, puedes profundizar en el artículo Cómo funciona el internet de fibra óptica: estructura del cable, velocidad y transmisión de datos mediante luz, que ayuda a entender por qué las diferencias entre los tipos de conexión son relevantes en la práctica.
FTTB (Fiber To The Building, o "fibra hasta el edificio") es una tecnología en la que el cable de fibra óptica llega hasta el edificio, y dentro del inmueble el internet se distribuye a los pisos mediante cable de cobre Ethernet convencional. Este método ha sido el más común en las ciudades durante años y todavía lo emplean muchos proveedores.
El funcionamiento es sencillo: desde el nodo del proveedor, la fibra llega al portal o sala técnica del edificio, donde se instala el equipamiento de red activo. A partir de ahí, la señal se reparte a los pisos mediante cable de par trenzado. Por eso, en FTTB, dentro del hogar se utiliza un cable Ethernet estándar que se conecta directamente al router o al ordenador.
La principal ventaja de FTTB es su accesibilidad y bajo coste de despliegue. No es necesario instalar una fibra exclusiva en cada piso, ni el usuario necesita equipamiento óptico especial. Esta tecnología puede ofrecer velocidades de 100 a 500 Mbps, e incluso hasta 1 Gbps en algunos casos.
No obstante, FTTB también tiene limitaciones. El tramo de cobre dentro del edificio es sensible a la calidad del cable, el estado de la red interna y la carga del equipamiento. En horas punta, la velocidad puede bajar y la latencia aumentar, especialmente si la infraestructura es antigua o está saturada.
FTTH (Fiber To The Home, o "fibra hasta el hogar") es una tecnología donde el cable de fibra óptica llega directamente al piso o casa del usuario. A diferencia de FTTB, aquí no hay ningún tramo de cobre en la última milla: la señal viaja íntegramente por fibra óptica desde el proveedor hasta el abonado.
En la práctica, esto significa que el cable óptico entra directamente en la vivienda y se conecta a un terminal óptico o a un router compatible con FTTH. Este enfoque permite preservar la máxima calidad de la señal y evitar las pérdidas típicas de las redes de cobre dentro del edificio.
La principal ventaja de FTTH es la estabilidad y alta capacidad de transmisión. Soporta sin problemas velocidades de 1 Gbps e incluso superiores, y responde mejor ante una alta demanda, como cuando decenas de dispositivos están conectados simultáneamente. La latencia suele ser más baja, lo que es esencial para juegos online, videollamadas y servicios en la nube.
Como desventajas, destaca la instalación más compleja y costosa: el proveedor debe instalar una fibra exclusiva hasta cada vivienda y el usuario necesita equipamiento especializado. Sin embargo, FTTH es considerado el modelo más avanzado y con mayor potencial de futuro, hacia el que migran las redes modernas.
GPON (Gigabit Passive Optical Network, o "red óptica pasiva gigabit") es una tecnología de acceso por fibra que utiliza una red óptica pasiva. A simple vista, la conexión GPON se parece mucho a FTTH: el cable de fibra también entra directamente en la vivienda, por lo que suelen confundirse o considerarse equivalentes.
La diferencia clave está en el funcionamiento de la red. En GPON, un solo canal de fibra desde el proveedor se reparte entre varios usuarios a través de divisores ópticos pasivos. Estos dispositivos no requieren alimentación eléctrica ni electrónica activa, lo que simplifica la infraestructura y reduce los costes de mantenimiento. En casa se instala un terminal óptico (ONT) que convierte la señal en Ethernet y Wi-Fi convencionales.
La principal ventaja de GPON es su economía y facilidad de despliegue. No es necesario instalar una fibra exclusiva para cada cliente, como en el FTTH clásico, lo que agiliza y abarata la expansión de la red, sobre todo en barrios nuevos y viviendas unifamiliares.
Sin embargo, GPON tiene sus matices. Como el canal se comparte entre varios usuarios, en horas punta pueden producirse bajadas de velocidad, especialmente si la carga es alta. En condiciones normales esto apenas se nota, pero con mucho uso simultáneo la diferencia con el FTTH "puro" puede ser apreciable.
La principal diferencia entre FTTB, FTTH y GPON no está en la fibra óptica en sí, sino en la arquitectura de la red y la forma en que la señal llega al usuario. Estos matices determinan la velocidad, la estabilidad y el comportamiento del internet bajo carga.
A la hora de elegir entre FTTB, FTTH y GPON, la mayoría de los usuarios se fija en la velocidad anunciada en el plan. Sin embargo, en la práctica, los megabits prometidos no son el principal indicador de calidad. La estabilidad y la latencia son más importantes, sobre todo si se usa internet de forma intensiva y en varios dispositivos a la vez.
FTTB sigue siendo una de las tecnologías más extendidas, especialmente en edificios donde la fibra se instaló hace años. Este método tiene ventajas claras, pero también limitaciones importantes que conviene conocer antes de contratarlo.
FTTH se considera la opción más moderna y "pura" de internet por cable, y suele ser la favorita para quienes buscan la máxima calidad. Pero, como toda tecnología, tiene tanto puntos fuertes como ciertos inconvenientes.
GPON está muy extendido tanto en edificios como en casas particulares, ya que permite a los proveedores desplegar redes de fibra de forma rápida y relativamente económica. Es una solución intermedia entre el FTTH clásico y los métodos más sencillos.
La elección entre FTTB, FTTH y GPON depende no solo de la velocidad ofertada, sino también de las condiciones de instalación, el tipo de vivienda y el uso que se le dará al internet. No existe una opción universal para todos los casos, pero sí algunas pautas para decidir mejor.
FTTB, FTTH y GPON son diferentes formas de implementar el internet por fibra óptica, y la diferencia entre ellas no se basa en el "nombre comercial", sino en la arquitectura de la red. FTTB sigue siendo una solución accesible y popular, pero depende más del estado de la infraestructura interna del edificio. GPON ofrece un equilibrio atractivo entre coste y calidad, aprovechando una red óptica pasiva con canal compartido. FTTH proporciona la máxima estabilidad al llevar la fibra exclusiva hasta el hogar.
Al elegir tecnología, es fundamental considerar no solo la velocidad del plan, sino también la estabilidad, la latencia y las condiciones reales de la instalación en tu vivienda. Si es posible instalar FTTH, es la opción más fiable y prometedora. GPON funcionará bien para la mayoría de usuarios y cubre sin problemas las tareas cotidianas. FTTB sigue siendo útil donde la fibra exclusiva no está disponible.