Microsoft PowerToys es un conjunto de utilidades oficiales que amplía las funciones de Windows 10 y 11. Descubre cómo instalarlo, sus mejores herramientas y cómo pueden mejorar tu productividad diaria, tanto para usuarios básicos como avanzados.
Microsoft PowerToys es un conjunto oficial de utilidades de sistema de código abierto que amplía considerablemente las capacidades básicas de Windows 10 y 11. Aunque inicialmente fue diseñado para usuarios avanzados, hoy resulta imprescindible para cualquiera que desee trabajar más rápido y cómodo en su ordenador.
Si las funciones estándar de Windows se te quedan cortas, este paquete cubre la mayoría de las necesidades sin recurrir a software de dudosa procedencia. Te explicamos cómo conseguir Microsoft PowerToys y cuáles de sus funciones merecen tu atención desde el primer momento.
El proyecto recupera la clásica idea de los complementos experimentales para Windows 95, pero ahora ofrece un panel de control unificado con decenas de miniprogramas útiles.
Este conjunto se actualiza y mejora de forma constante gracias a la comunidad. Las utilidades de PowerToys para Windows 10 y 11 funcionan en segundo plano, consumen muy pocos recursos y siempre están listas para usarse de inmediato.
La forma más sencilla y fiable de descargar PowerToys es a través de la tienda oficial Microsoft Store: solo tienes que buscar el nombre y pulsar instalar.
Como alternativa para usuarios avanzados, puedes acudir a la página oficial del proyecto en GitHub, donde siempre se publican las versiones más recientes. También es posible instalarlo desde la terminal usando el comando winget install Microsoft.PowerToys.
Las capacidades básicas del sistema operativo suelen estar limitadas, pero las diferentes funciones de PowerToys permiten superar estas barreras, tanto para tareas cotidianas como para trabajo profesional avanzado.
El ajuste estándar de ventanas de Windows es útil, pero insuficiente si usas monitores ultrapanorámicos. FancyZones permite crear cuadrículas personalizadas en el escritorio y anclar aplicaciones según tus necesidades.
Puedes definir zonas superpuestas, proporciones personalizadas y fijar ventanas para que mantengan su posición incluso tras reiniciar el PC. Al arrastrar una ventana con Shift, esta se acopla automáticamente a la plantilla que hayas creado.
Inspirada en Spotlight de macOS, esta utilidad se abre con Alt + Espacio y muestra una barra minimalista en el centro de la pantalla.
No solo localiza archivos y programas al instante, sino que también funciona como calculadora, conversor y terminal de sistema. Puedes buscar ventanas abiertas, ejecutar comandos o navegar por el registro sin quitar las manos del teclado.
Ideal para quienes desean controlar completamente el teclado a nivel de hardware. Si una tecla deja de funcionar o prefieres otra distribución, Keyboard Manager lo soluciona en un par de clics.
Permite reasignar teclas individuales o combinaciones para aplicaciones específicas. Y si quieres sacar el máximo partido a tu sistema, te recomendamos consultar los 10 atajos de teclado imprescindibles en Windows 11 para trabajar aún más rápido.
Si necesitas que el PC siga encendido para descargar archivos o renderizar vídeos, pero el sistema insiste en entrar en suspensión, Awake te lo pone fácil: añade un icono en la bandeja del sistema para impedir temporalmente que el equipo o la pantalla se apaguen, sin modificar la configuración global de energía.
Función imprescindible para estudiantes, analistas y quienes trabajan con documentos. Pulsando Win + Shift + T activas una herramienta de selección similar a las tijeras de capturas.
Selecciona cualquier área de la pantalla con texto -sea una foto, vídeo o PDF protegido- y la utilidad lo reconocerá al instante, copiándolo al portapapeles.
Si trabajas con varias aplicaciones y necesitas tener calculadora, bloc de notas o mensajería siempre a la vista, esta herramienta es la solución. Basta seleccionar la ventana y pulsar Win + Ctrl + T.
Aparecerá un marco de color personalizable que indica que esa aplicación permanecerá en primer plano, incluso al cambiar de pestaña.
Si alguna vez has tenido que renombrar decenas de fotos o documentos, sabes lo tedioso que puede ser. PowerRename se integra en el menú contextual y permite cambios masivos de nombres.
Admite búsqueda y reemplazo, numeración, cambio de mayúsculas/minúsculas e incluso expresiones regulares. Antes de aplicar los cambios, muestra una ventana de vista previa para comprobar los nuevos nombres.
Imprescindible para diseñadores web, ilustradores y desarrolladores. Al pulsar Win + Shift + C, activas un cuentagotas que funciona sobre cualquier aplicación, navegador o vídeo.
Coloca el cursor sobre cualquier píxel y la utilidad copiará el color al portapapeles. Puedes elegir entre formatos HEX, RGB, CMYK, HSL y otros, así como revisar el historial de colores seleccionados.
Al estilo del Quick Look de macOS, Peek permite previsualizar archivos al instante con Ctrl + Espacio en el explorador de Windows.
Verás el contenido (imagen, vídeo, PDF o código) sin abrir ningún editor pesado. Para cerrar la vista previa, basta volver a pulsar la combinación o Esc.
En reuniones virtuales, es clave poder silenciar el micro o apagar la cámara al instante para evitar momentos incómodos. Buscar el botón en Zoom o Teams puede llevar demasiado tiempo.
Esta utilidad te permite configurar atajos globales para desactivar el micrófono y la webcam a nivel de sistema, funcionando incluso si la app está minimizada o cubierta por otras ventanas.
Al abrir el programa por primera vez, verás la ventana principal con una lista de herramientas a la izquierda y sus ajustes globales en el centro. La configuración inicial más importante es activar la carga automática al iniciar Windows y el arranque como administrador.
El modo administrador es clave para que los atajos y utilidades funcionen sobre cualquier aplicación, incluso ventanas del sistema o juegos. Si quieres llevar tu PC al siguiente nivel, te invitamos a descubrir las 15 configuraciones ocultas de Windows 11 para una experiencia más rápida y personalizada.
Muchos usuarios temen perder rendimiento al instalar programas en segundo plano. Sin embargo, este paquete de utilidades está muy bien optimizado por Microsoft y apenas consume recursos cuando está inactivo.
Normalmente usa entre 50 y 150 MB de RAM según los módulos activos. Puedes desactivar cualquier función desde la configuración, lo que libera memoria al instante y ahorra recursos.
El paquete de utilidades de Microsoft es uno de esos raros casos en los que el software oficial y gratuito supera a muchas alternativas de pago. Se integra perfectamente en el sistema, está libre de anuncios y resuelve problemas reales de ergonomía en el escritorio.
Si no sabes por dónde empezar, activa primero la búsqueda rápida Run y el gestor de ventanas FancyZones. Tras unos días de uso, difícilmente querrás volver a las limitaciones estándar de Windows.