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Protección IP67 e IP68 en smartphones: mitos y realidades sobre la resistencia al agua

Descubre qué significan realmente las certificaciones IP67 e IP68 en smartphones, sus límites y riesgos reales. Conoce la diferencia entre ambas, cómo funciona la protección contra el agua, por qué la garantía no cubre daños y consejos prácticos para proteger tu móvil en situaciones cotidianas.

7 ago 2026
7 min
Protección IP67 e IP68 en smartphones: mitos y realidades sobre la resistencia al agua

La protección contra el agua IP68 e IP67 es una de las características más valoradas entre los usuarios de smartphones modernos, quienes suelen creer que esta certificación hace sus dispositivos prácticamente invulnerables al agua. Los anuncios suelen mostrar teléfonos sumergidos en piscinas, lavados bajo el grifo o usados bajo la lluvia intensa sin consecuencias aparentes. Sin embargo, en la vida real, una visita a la playa o una caída accidental del móvil en la bañera puede terminar en una costosa reparación, la cual normalmente no es cubierta por la garantía. En este artículo desglosamos qué significan realmente los estándares de protección contra el agua, hasta dónde llegan sus límites y por qué los fabricantes nunca se responsabilizan por smartphones "ahogados".

¿Qué significan los números en los estándares de protección IP?

La abreviatura IP corresponde a "Ingress Protection" o "Protección contra la entrada". Es una norma internacional que determina cuán bien está protegido el cuerpo de un dispositivo eléctrico frente a la penetración de polvo y líquidos.

El primer número después de las letras IP indica el nivel de protección contra el polvo y partículas pequeñas. En la mayoría de smartphones actuales de gama media y alta, este número es 6, el máximo, lo que garantiza que el dispositivo es completamente hermético al polvo incluso tras un contacto prolongado con arena o tierra.

El segundo número representa el grado de protección contra el agua y determina los escenarios de uso. El 6 indica resistencia frente a chorros potentes de agua, mientras que el 7 y el 8 implican posibilidad de inmersión. Es importante recordar que la certificación se realiza en condiciones de laboratorio, utilizando solo agua dulce y limpia, con el dispositivo en reposo y sin cambios de presión.

¿Cuál es la diferencia entre IP67 e IP68?

La diferencia esencial entre IP67 y IP68 radica en la profundidad máxima permitida para la inmersión. El tiempo seguro bajo el agua es idéntico para ambos (30 minutos según las pruebas), pero varía la presión que puede aguantar el dispositivo sin perder hermeticidad.

  • Los dispositivos con protección IP67 están diseñados para inmersiones breves de hasta 1 metro de profundidad. Es suficiente para sobrevivir caídas accidentales en charcos, lavabos o bañeras, siempre y cuando se retire el teléfono rápidamente y se seque bien.
  • El estándar IP68 permite inmersiones a más de 1 metro, pero el límite exacto lo determina el fabricante. Por ejemplo, muchos Android soportan hasta 1,5 metros, mientras que los últimos iPhone llegan a los 6 metros. Sin embargo, incluso con IP68, el teléfono no se convierte en una cámara de acción para buceo.

¿Cómo funciona la protección contra el agua en los smartphones?

La hermeticidad se logra mediante una combinación de barreras físicas. Como la carcasa no es un bloque sólido de metal o vidrio, todas las uniones entre pantalla, parte trasera y marco se sellan con adhesivo industrial de doble cara, bloqueando el acceso del agua a la placa base.

Las aberturas tecnológicas se protegen por principios físicos: altavoces y micrófonos cuentan con rejillas poliméricas microscópicas, que aprovechan la tensión superficial del agua para evitar filtraciones. Alrededor de botones y puertos de carga se colocan anillos de sellado de silicona que ajustan firmemente las partes internas.

El punto más vulnerable ha sido durante mucho tiempo la bandeja extraíble de la SIM, que depende del estado perfecto de la junta de goma. Por ello, los fabricantes han reducido deliberadamente el número de aberturas, impulsando la adopción de tecnologías como la eSIM. Puedes descubrir más sobre este avance en la guía sobre eSIM, ventajas y dispositivos compatibles en 2025.

¿Se puede nadar con el teléfono y grabar bajo el agua?

En teoría, los dispositivos con IP68 soportan la inmersión, pero en la práctica, nadar con el móvil siempre supone un riesgo. El problema radica en la diferencia entre presión estática y dinámica. En laboratorio, el teléfono se sumerge suavemente en agua; en la vida real, al saltar a la piscina o moverlo bruscamente bajo el agua, la presión sobre los sellos puede multiplicarse, equivalente a sumergirlo a decenas de metros, lo que puede romper la protección al instante y dañar la electrónica.

Peligro del cloro, jabón y sal marina

Las pruebas de laboratorio se realizan solo en agua dulce y limpia. En la realidad, los líquidos presentan compuestos químicos dañinos para la electrónica y los sellos. El cloro de las piscinas reacciona con las juntas de silicona, volviéndolas rígidas y frágiles, lo que puede destruir el sellado tras varios baños. El agua salada es doblemente peligrosa: la sal acelera la corrosión en los puertos de carga y, al secarse dentro de los altavoces, puede romper las rejillas protectoras. Incluso la ducha implica riesgos: los agentes presentes en el jabón y champú reducen la tensión superficial del agua, permitiendo que penetre fácilmente por microaberturas que antes repelían las gotas comunes.

¿Por qué la garantía no cubre daños por agua?

Ningún gran fabricante cubre bajo garantía los daños causados por agua, incluso en modelos con protección IP. Los documentos oficiales consideran la resistencia al agua como una protección ante accidentes, no como una función para grabar bajo el agua. La certificación IP solo garantiza que el dispositivo era hermético al salir de fábrica, pero esa característica se pierde inevitablemente con el uso.

Indicadores de contacto con líquidos (LDI) y desgaste natural

Para detectar rápidamente la causa de averías, los ingenieros colocan en el interior etiquetas -indicadores LDI o LCI- que se tiñen de rojo al entrar en contacto con el agua. Suelen estar cerca del puerto de carga, la bandeja SIM y en los cables internos. Si el técnico ve un indicador rojo, la reparación gratuita será rechazada sin más revisión.

Aun cuidando el móvil, la hermeticidad se pierde con el tiempo. El calor diario del procesador, la carga y el sol resecan el adhesivo interno. Las microdeformaciones al llevarlo en bolsillos ajustados crean grietas invisibles entre la pantalla y el marco. Así como las baterías envejecen incluso sin uso (puedes profundizar en el tema en el artículo ¿Por qué las baterías pierden capacidad aunque no se usen?), los anillos de sellado también se degradan. Al cabo de solo un año, la protección original puede reducirse a una resistencia básica contra salpicaduras.

Conclusión

Los números 67 y 68 en las especificaciones de un smartphone indican un alto nivel de calidad de ensamblado, pero no son una invitación a realizar inmersiones profundas. La protección contra el agua cumple su propósito principal: salvar el dispositivo ante accidentes como café derramado, lluvias inesperadas o caídas en la nieve. Sin embargo, bañarse en el mar o piscina con el móvil conlleva un gran riesgo, y la responsabilidad recae totalmente en el usuario. Si buscas grabar vídeos bajo el agua, es más seguro y económico usar una funda hermética específica o una cámara de acción, y dejar el smartphone a salvo en la orilla.

Preguntas frecuentes

  1. ¿Qué hacer si un teléfono con IP68 cae al agua?

    Sácalo inmediatamente y apágalo. Seca el cuerpo con un paño suave y sin pelusa. Golpea suavemente el teléfono contra la palma de la mano con el puerto de carga hacia abajo para expulsar el agua restante. Deja el dispositivo secándose en un lugar bien ventilado a temperatura ambiente. No conectes el cargador durante varias horas, ya que la electricidad puede causar un cortocircuito en los contactos húmedos.

  2. ¿Sirve el arroz para secar un smartphone?

    Este es uno de los mitos más antiguos y perjudiciales. El arroz absorbe algo de humedad, pero demasiado despacio para evitar la corrosión. Además, el polvo de almidón y la suciedad pueden atascarse en los puertos y altavoces, formando una pasta difícil de eliminar. Para acelerar el secado, usa bolsitas de gel de sílice o simplemente deja el dispositivo en un lugar seco y bien ventilado.

  3. ¿Se recupera la protección contra el agua tras reparar la pantalla o batería?

    Depende del nivel del servicio técnico. Los centros autorizados retiran todo el sellado viejo, colocan nuevas juntas originales y prensan el teléfono con la presión adecuada, restaurando la hermeticidad de fábrica. En talleres no certificados suelen usar pegamento universal, lo que deja el dispositivo sin protección real contra el agua. Tras cualquier reparación no oficial, trata el móvil como si ya no fuera resistente al agua.

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